Consejos y tutoriales

Cómo pintar con aerógrafo

Cómo pintar con aerógrafo/ Descubre la pintura con aerógrafo/ Pintar de manera sencilla con aerógrafo

Los aerógrafos están adquiriendo cada vez un papel más importante a la hora de pintar, más concretamente en todo lo relacionado con las manufacturas de diseño. Su fama se debe al resultado tan impecable que consigue: no solo deja un acabado brillante y lacado, sino que además aporta un gran realismo en los trabajos artísticos. Es por ello que cada vez es más común conocer artistas hiperrealistas que utilizan este instrumento como medio para dar vida a sus obras.

Una pregunta bastante recurrente en foros de internet es una en la que se cuestiona la diferencia entre un aerógrafo y una pistola de pintura. Bien, lo que ambos instrumentos tienen en común es que los dos objetos expulsan pintura mediante determinada presión vía aérea. Sin embargo, lo que los hace distintas es que mientras que el aerógrafo se utiliza para trabajos más bien artísticos y que requieren de un mayor control de los detalles, la pistola de pintura se utiliza para trabajos más generalizados e intensivos, donde no hay mucha diferencia de tonalidades, las superficies tienden a ser mayores, etc. 

Antes de comenzar a utilizar un aerógrafo, te sugerimos que practiques previamente con él en cartones o lugares que no sean relevantes para tu proyecto. Cada uno de estos aparatos tiene una gradualidad única y un mecanismo distinto de uso. Por lo tanto, podrás comprobar que entre dos aerógrafos tendrás que cambiar la velocidad del trazado, la dispersión de la salida del aire (presión) o la distancia necesaria entre el objeto y la pieza a pintar.

Para practicar estas destrezas, podrías hacer un degradado piramidal, donde la base del triángulo fuese lo más oscuro y el pico lo más claro.

En cuanto a la pintura que necesitamos, es cierto que hay una amplia variedad a la hora de elegir cuál será las más conveniente para nosotros y que, si somos novatos en el mundo de los aerógrafos, es probable que nos encontremos en un apuro en la tienda de bricolaje. Te recomendamos comentar a quien sea dependiente de la tienda el proyecto que deseas realizar y que esa persona sea quien te venda la más apropiada para ti.

Aconsejamos cubrir con plásticos, cartones o periódicos las zonas donde vamos a trabajar, puesto que seguramente acaben manchándose. Al fin y al cabo, iniciarse en el uso de los aerógrafos requiere mucho tiempo, paciencia y adquirir técnica, luego no es bastante difícil y es bastante fácil ensuciar el entorno e incluso a ti mismo. Colócate una bata de trabajo o vístete con ropa que no te importe manchar y unos guantes de tela. ¡Recuerda que las manchas de pintura nunca salen completamente y sin dejar ningún rastro de la ropa! 

Lo principal es saber con seguridad los colores que utilizaremos en cada uno de los segmentos. Recomendamos hacer un pequeño boceto para actuar con mayor claridad. Después, deberíamos empezar a recortar con la forma que nos parezca adecuada las plantillas que usaremos para pintar; recuerda ser meticuloso en las zonas donde se juntarán las superficies de dos distintas piezas. Un pequeño consejo: anota en tu teléfono móvil o en un bloc de notas el orden con el que procederás a pintar, es posible que tardes algunos días en finalizar tu proyecto y que olvides qué orden debías seguir.

¡Perfecto! Manos a la obra. Ahora comenzaremos a aplicar el enmascarador en las zonas que conjunten con otras superficies; de esta forma, las protegeremos de los errores de la pintura.

Llego el momento de utilizar el aerógrafo. Para ello, simplemente escoge el color de pintura que quieras y comienza a gasear.

El último paso tiene que ver con la limpieza y el mantenimiento del aparato: nada más terminar su uso, lávalo con agua destilada (no agua normal, pues podría dejar restos de cal y otras sustancias alterando la pintura de la próxima utilización).

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