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Cómo pintar un mueble antiguo

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Cómo pintar un mueble antiguo/Cómo esmaltar un mueble antiguo/ Cómo decorar muebles estilo vintage

Ya sea por el apego emocional que podemos generar por algunos muebles que han pertenecido a nuestros seres queridos durante generaciones, por la excelente calidad de la madera maciza de los muebles antiguos o simplemente por su valor estético o práctico, es muy difícil deshacerse de estas pequeñas reliquias de nuestros hogares. 

Esto no significa que no podamos adaptarlo al tipo de decoración que más nos guste o más represente nuestra personalidad, y es que hay un sinfín de imágenes de inspiración circulando por la red de muebles antiguos restaurados, que además de dar un toque vintage a nuestras casas, nos hacen perdurar y reciclar auténticos tesoros.

Y aunque en algunas ocasiones esta labor nos pueda parecer una misión imposible, en este artículo explicaremos paso a paso como pintar un mueble de madera con pintura en esmalte.

Para facilitar cualquier tarea, se recomienda desarmar el mueble en medida de lo posible, es decir, separar cada pieza que sea desmontable, incluyendo así también los cajones, las puertas e incluso las asas, manillas o tiradores. Aunque parezca más trabajo el hecho de desmontar y después tener que volver a montar una vez seco, esto facilita en gran medida su tratamiento y pintura, puesto que accedes cómodamente a cada parte del mueble y no te preocupas de manchar los elementos decorativos no deseados, pintando por ello de manera más rápida. 

Guarda y separa cada pieza adecuadamente para facilitar el trabajo de montaje posterior. Si bien es cierto que hay grandes cadenas de bricolaje que ofrecen un gigante abanico de posibilidades, quizás no siempre sea posible encontrar tiradores o manillas que se adapten a la perfección a nuestros muebles, por ello, siempre se puede dar una nueva vida los antiguos, limpiándolos, abrillantándolos o incluso cambiando su color. Pese a ello, no suele ser algo muy común no encontrar lo que deseamos, y ¡es increíble cómo cambia de aspecto un mueble antiguo con tiradores modernos! 

Es recomendable pintar siempre en un espacio limpio, seco y ventilado siempre que se vaya a utilizar pintura, puesto que su olor puede generar dolores de cabeza. Además, sería conveniente proteger el suelo del lugar de trabajo con plásticos o hojas de papel de periódico para evitar manchas innecesarias y que sea más fácil y rápido recoger una vez finalizada nuestra tarea.

En primer lugar, necesitaremos revisar el estado del mueble. La madera es un tipo de material que sufre en gran medida con los años. Los golpes, las rayaduras e incluso los cambios de temperatura producen diferentes efectos en su superficie, abombándola o hinchándola haciendo que no cierren correctamente sus puertas o que el tablero superior no quede liso. Pese a su resistencia, es fácil dañarla y que su aspecto no se vea como nuevo. Para sanearla, hay un sinfín de productos reparadores de maderas y masillas para las pequeñas rayaduras y grietas. Con ello, es importante no saltarse un paso fundamental antes de aplicar nada nuevo: lijar.

Lijar es muy necesario, ya sea para eliminar los restos de antiguos barnices, pulir astillas derivadas de golpes, solucionar problemas de desigualdades y asperezas y conseguir así una superficie de trabajo lisa y perfecta para aplicar posteriormente cualquier producto sanador. Es importante pasar un paño seco -o ligeramente húmedo- para retirar cualquier exceso de polvo o suciedad derivada del lijado de la madera, consiguiendo así una base lisa, suave, uniforme, limpia y seca, ideal para pintar.

En el caso de que alguna de las piezas de nuestro mueble tenga golpes, marcas o rayones, es necesario aplicar una masilla especial para madera con una espátula de manera delicada, sin aplicar grandes cantidades de producto. Tras ello, se debe esperar a que esta masilla esté totalmente seca para poder volver a lijar esa zona y, de nuevo, limpiar y secar. Es cierto que se trata de un proceso que toma tiempo, pero el resultado es increíble.

Seguidamente, protegeremos con cinta de carrocero o pintor todas aquellas zonas que no queramos pintar, ya sean grabados, tallados u otros elementos decorativos. Este paso es totalmente opcional si no procede.

Una vez listo, se procede a aplicar una mano de imprimación especial para muebles de madera. Esto actuará a modo de adhesivo y sellador de la pintura, en este caso esmaltada, sin dañar a la madera natural y haciendo que el resultado perdure durante más tiempo. Aplica esta imprimación en cada pieza, con especial interés si existen cajoneras, puesto que su uso genera más daños. Este tipo de material, suele tener un color claro, pero no debes alarmarte si no te gusta, pues su razón es porque de esta manera, resaltará más el color que apliquemos después. Debemos esperar a cumplir las recomendaciones de secado de cada fabricante para poder apreciar sus características positivas antes de pintar.

Tras comprobar que esté completamente seco, es hora de pintar. Tan sencillo como coger paletillas del tamaño que más se adapte a nuestro mueble y pintar cada pieza con una presión regular para garantizar la uniformidad de la pintura sobre la superficie. Se recomienda no tomar la pintura con la paletilla directamente del bote, sino utilizar una bandeja de pintor para no cargar en exceso, produciendo goterones, manchas y desigualdades. Este tipo de pinturas seca rápido, y dejar brochazos es algo sencillo si no se trabaja con dinamismo.

Una vez esté seco, comprobaremos si nuestro mueble necesita obra mano de pintura esmaltada, dependiendo del acabado que le queramos dar. Tan solo sería necesario reagrupar las piezas y ensamblarlo todo y… voilà! Nuestra antigua reliquia con un lavado de cara moderno y estético.

EXTRA TIPS:

Como no es novedad, el estilo vintage está a la orden del día. Por ello, si te gusta la idea de adecuar tus muebles a esta moda de lo “antiguo”, recomendamos que sigas todos los pasos hasta la imprimación y, después, apliques la pintura esmaltada mediante pequeños brochazos desiguales. Aunque durante el proceso pueda parecer que no saldrá bien, estos brochazos darán a tu mueble esa pizca de vida que a un mueble liso y brillante quizás le falte, y le reste sobriedad.

Las tendencias no cambian en cuanto a la decoración de interiores de los últimos meses y es que el blanco se impone cada vez con más fuerza. Si te has decidido a pintar tus muebles de un inmaculado y vibrante blanco, prueba a cambiar los pomos y tiradores. Sin duda el dorado y el plateado le dan un gran toque elegante y clásico a cualquier pieza, pero puedes atreverte con una infinidad de colores y formas con los que puedes cambiar el aspecto del mueble tan solo mediante esos pequeños detalles.

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