Consejos y tutoriales

Cómo pintar una reja de metal con acabado profesional

Cómo pintar una verja metálica

En el siguiente artículo, vamos a explicaros cómo deberíamos pintar una verja de hierro. Este tipo de vallas suelen situarse en zonas exteriores y, en consecuencia, el hierro se oxida por culpa del agua y del aire. 

Para que ello no ocurra, debemos protegerlo con una pintura adecuada. En este caso vamos a utilizar esmalte de pintura con un alto brillo. Con este tipo de pintura nos saltaremos el paso de darle una imprimación de forma previa. Para pintar rejas o barandillas de exterior necesitaremos las siguientes herramientas: papel cartón, cinta de carrocero, un cepillo de púas, lijas, brochas, una cubeta, un rodillo de hilos y una pintura con el esmalte de alto brillo. También podrías utilizar una pistola de pintura si te resulta más fácil y rápido utilizar aerosoles en lugar del método tradicional.

Preparamos la verja antes de pintarla

Preparar una verja para pintar

Antes de comenzar a pintar la verja metálica, lo que haremos será proteger tanto el suelo como anclajes de la puerta metálica y los herrajes. Toda zona que no queramos manchar debemos protegerla con cinta de carrocero. Simplemente, tapamos un poco la zona en concreto con la cinta y de esa forma ya no será posible que se cubra de pintura.

Una vez tengamos toda la puerta protegida, vamos a pasar a limpiarla de forma superficial; es decir, con un cepillo de púas eliminaremos los puntos donde haya oxidaciones o zonas de pintura vieja que estén descascarilladas. Para ello solamente tendremos que lijarlo un poco pasando el cepillo insistiendo en las zonas que tengamos más óxido. 

Cuando tengamos toda la puerta cepillada, lo que vamos a hacer es con un taco de lija darle una pasada superficial por encima de donde hemos rayado. De esta manera eliminaremos las pequeñas rayadas que hemos dejado.

Después del pequeño lijado, lo que haremos con la ayuda de una brocha, un trapo o un cepillo es eliminar los residuos que nos han quedado. ¡Un pequeño cepillado general y nos sobraría! Cuando ya esté limpia la puerta, ya podemos comenzar a pintar.

Para pintar tendremos el bote abierto y agitado. Lo que vamos a hacer es verter un poco de pintura a la cubeta y aprovecharemos el mismo envase para hacer los recortes. ¿Qué son los recortes? Los recortes se tratan de que con la misma brocha hacer los cantos de las esquinas donde no nos llegue el rodillo. Como ya hemos dicho, un detalle muy bueno de este tipo de pintura muy esmaltada: no hace falta imprimación; es decir, podéis “atacar” directamente las zonas oxidadas. Con lo cual, directamente pintaremos sobre el hierro. Haremos todos los recortes allá donde no lleguemos con el rodillo.

Ya podemos empezar a pintar la reja de metal

Pintar una verja de metal

Tenemos toda la puerta recortada, el siguiente paso que vamos a hacer es utilizar el rodillo para pintar toda la superficie sin recortar.

Importante: hemos utilizado sobre todo un esmalte brillante por el tema de que este producto al exterior será uno de los más resistentes. Según vamos avanzando, cuando hagamos un par de metros de un lado de la puerta, id al lado contrario y quitar todos los chorrones y gotas que nos hayan podido quedar. Es mejor eliminarlas mientras aún está húmeda puesto que, una vez se secan, nos quedarían marcadas.

Y recordad que lo más probable es que sea un producto al agua y, con lo cual, no hace falta el uso de disolvente para limpiar las herramientas. Una cosa muy buena que tiene es que es muy resistente a los golpes y muy flexible. Una vez han pasado seis u ocho horas, ya podríamos dar una segunda mano. Recordad: no cerréis la puerta hasta que no esté todo bien seco.

Con esto ya hemos terminado de pintar la verja de metal. Esperamos que estos consejos te hayan servido de ayuda para llevar a cabo tu proyecto. ¡Seguro que queda genial!

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